Primera edición oficial, impresa en Génova por Matheo Garvizza hacia 1725, de los célebres "Comentarios de la guerra de España e historia de su Rey Phelipe V el Animoso", obra magna del marqués de San Felipe. El presente ejemplar reúne los dos tomos originales encuadernados en un único volumen, destacándose la indicación manuscrita del año de edición en su portada.
El autor, Vicente Bacallar y Sanna (1669–1726), fue un prominente noble, militar y diplomático sardo que prestó fiel servicio a Felipe V durante el conflicto dinástico, además de integrar el grupo fundador de la Real Academia Española (RAE). En este tratado, Bacallar articula una pormenorizada crónica historiográfica de la Guerra de Sucesión Española, abarcando desde la instauración de la dinastía borbónica en el año 1700 hasta la firma de la Paz de Viena en 1725.
Esta matriz genovesa reviste una excepcional importancia bibliográfica y documental debido a su compleja historia editorial. Pese a la innegable lealtad del autor a la corona, la crudeza y franqueza de sus relatos, sumadas a las agudas críticas dirigidas a la gestión de ciertos ministros y aliados franceses, suscitaron el inmediato recelo de la corte. Como consecuencia, la circulación de la obra fue prohibida en territorio español al poco tiempo de su publicación, obligando a que las posteriores reimpresiones debieran ejecutarse de forma semiclandestina en ciudades como Pamplona.
Desde la perspectiva de su materialidad, la obra se presenta en formato octavo mayor (8vo marquilla), con unas dimensiones aproximadas de 21 x 15 cm. La compaginación consta de 349 páginas correspondientes al primer tomo y 309 páginas para el segundo, el cual, conforme a la configuración de esta tirada, fue impreso sin portada propia.
El volumen conserva una encuadernación de época o ligeramente posterior en media piel (estilo holandesa). El lomo se encuentra guarnecido con nervios marcados, filetes dorados y un tejuelo negro para la rotulación del título; los planos, por su parte, están revestidos con el clásico papel al agua jaspeado. En cuanto a su estado de conservación, la estructura general se mantiene sólida, evidenciando el desgaste lógico por fricción en los bordes, puntas de las tapas y extremos del lomo (cofia y pie), con ligeras pérdidas superficiales de papel y piel que atestiguan su antigüedad sin comprometer la integridad de la encuadernación.
Se trata de una pieza insoslayable para investigadores de la historiografía dieciochesca, estudiosos del período borbónico y coleccionistas orientados a la preservación del patrimonio bibliográfico europeo.